Todo cuesta mucho. Demasiado como para no valorar una clasificación para el Top16 Eurocup. Es cierto que ha llegado en la lejana Panevezys tras perder 77-69 con el Lietkabelis lituano en otra derrota tricolor y en un nuevo partido gris. Pero trabajo hecho. Clasificación conseguida y ahora a seguir remando para llegar en las mejores condiciones posibles a una segunda fase de la competición que, sin lugar a dudas, ubicará a los de Ibon Navarro en un grupo durísimo en el que habrá que está a un nivel excepcional para pensar en los playoffs. Pero esta última frase es la vida hoy, «pensar en los playoffs». Todo es posible. El Top16 arranca con 0 victorias y 0 derrotas para todos y quien sabe si el MoraBanc en aquellos momentos tendrá menos lesionados y estará en mejor forma que esta semana. Y es que hoy el equipo ha encadenado su cuarta derrota consecutiva en un partido en el que no se le puede negar a los jugadores su lucha y trabajo durante los 40 minutos pero hay que reconocer que o bien por las piernas o bien por un tema mental el lenguaje que transmite el equipo no es de estar fresco. Más bien al revés. La responsabilidad y el trabajo lo mantienen conectado al partido siempre pero aquellas décimas de segundo, o milímetros que dan la ventaja para hacer daño en estos últimos partidos parecen haber desaparecido del catálogo. En el maravilloso y siempre inescrutable mundo de la confianza, el equipo en apenas 10 días ha perdido esa chispa que le hacía sentirse seguro. Nada que no haya pasado antes y nada que no tenga solución con trabajo y descanso. De lo segundo mucho no pueden tener los tricolores que tienen un viaje de vuelta terrible y que mañana llegarán reventados. Viernes y sábado podrán preparar el partido del domingo en la Bombonera contra Movistar Estudiantes. Y es que, recuperando el argumento de la clasificación por Top16, no hace demasiado parecía un sueño jugar en la ACB, después lo fue y cumplido volver a Europa y hoy el equipo suma su tercer Top16 en cuatro participaciones. Para un club con el recorrido del MoraBanc hasta ahora es un punto para estar orgulloso. Además la noticia llega con dos partidos aún por jugar en las pistas, admitimos que complicadas, de Virtus de Bolonia y Mónaco.

El partido de hoy ha sido un querer y no poder en el que la clase y la determinación de Hannah han sido absolutamente fundamentales para poder celebrar la clasificación. El base ha hecho 27 puntos y en la segunda parte ha asumido toda la responsabilidad ante las dificultades de sus compañeros para anotar. El siguiente jugador en valoración hoy ha sido un excelente Guille Colom que ha aprovechado la oportunidad con 9 puntos y 3 rebotes. La tendencia del partido ha sido de mucho equilibrio con cierto predominio local y sólo en el tercer cuarto el MoraBanc pareció mejor pero su dominio no se ha concretado en ninguna ventaja sólida. Por el contrario, en el último cuarto los lituanos han llegado a disponer de 10 puntos en un par de ocasiones poniendo en verdadero peligro el Top16. Resumiendo, el partido no pasará a la historia pero si nos ponemos a pensar siempre recordaremos que una de las clasificaciones por Top16 se ató en una tarde de diciembre en una ciudad lituana de nombre Panevezys.