Hay situaciones en las que no se quiere ver a nadie. Son aquellas que crees que ponen en duda tu capacidad o valía. En el caso de la ACB, el Acunsa GBC llegaba al partido de hoy con una sola victoria, colista y con una racha de 8 derrotas seguidas. Por lo tanto, el equipo que fuera rival el día que la racha se rompiera, y tenía que pasar, seguro que no lo encajaría bien. Y en esta situación está hoy el MoraBanc Andorra, que ha perdido por 86-82 hoy en un partido bien desgraciado, que es un término que puede describir la serie de momentos para olvidar (o para recordar) que ha habido en la recta final del partido. El MoraBanc dominaba por 6 puntos 67-73 faltando menos de un minuto después de una excelente reacción liderada por Palsson en la recta final. Y en este decisivo tramo de partido Dee (que ha estado extraordinario con 22 puntos en 17 minutos) anotó dos triples, el segundo de absoluta casualidad contra tablero y con suspense, y empató el partido a 73. El último intento de Hannah no ha entrado y se ha pasado a una prórroga en la que, sin mucha luz pero con más piernas y más deseo, los locales se han llevado una victoria que merecen sólo por lo que luchan y trabajan estando abajo de la clasificación. Y el final escuece porque algunos de los errores han sido complicados de explicar y más en un equipo que hace una semana, sólo 7 días, transitaba bien contento por la avenida de la confianza. Pero esta avenida de 12 carriles hoy se ha convertido en una carretera secundaria estrecha por muchos motivos. Y no abriremos carpeta de excusas porque esto es baloncesto profesional y hay que seguir adelante pero la situación merece algunas explicaciones a través de las cuales se puede explicar lo que ha pasado al final. El equipo ha viajado con 10 jugadores. Dimè y Senglin se han quedado finalmente en Andorra por las lesiones de tobillo que sufrieron el viernes. Siguen también de baja Tyson y Moussa. Son 3 bajas (Moussa aún no ha terminado de entrar esta temporada) de mucha importancia y más cuando los dos últimos partidos se han perdido todos y haciendo un gran esfuerzo. Especialmente el del miércoles contra el Lokomotiv. Por otra parte la fatiga es un elemento que lo domina todo a día de hoy. El MoraBanc ha jugado hoy el 4 partido en 7 días. Tal como suena. Y el viaje a Donosti, uno de los más largos y pesados ​​del año, se produjo el sábado por la mañana cuando las piernas de los jugadores todavía notaban el cansancio del partido que habían jugado unas horas antes contra Zaragoza. Fatiga más lesiones, más los rivales que también juegan y no se les debe restar merito, nos llevan al terreno en el que hoy se hará el viaje de vuelta en clave tricolor: Una gran decepción porque esta semana se encaraba como una enorme oportunidad de apuntalar las posibilidades del equipo de ser protagonista esta temporada. Siguen intactas, por cierto, pero está claro que se han complicado. Alguien puede decir que lo mencionado son excusas pero probablemente sean también explicaciones para argumentar cómo es que se han dado las situaciones que se han dado al final. La fatiga es la gran enemiga de la claridad, una máxima inapelable en el deporte de alta competición.

Yendo al partido, hay que decir que ha sido “capicua”. El principio ha sido muy malo con un 19-2 de salida y un 30-17 para acabar el primer cuarto. Los de Ibon Navarro, simplemente, no estaban. Después, los tricolores se ha ajustado en defensa y han conseguido darle la vuelta pero sin desembarazarse nunca del rival. En el tercer cuarto han llegado a tener 6 puntos de ventaja pero el efecto Dee ha cambiado el partido. Lo ha girado como un calcetín. Y Acunsa GBC dominaba por 6 puntos faltando 4 minutos y sentía que podía dar el golpe de gracia. Justo en ese momento ha aparecido Palsson, con ayuda de Hannah, para propiciar un parcial de 0-10 y dejar el partido en el umbral de estar resuelto. De hecho, todo el mundo en Andorra y por la TV lo ha visto ganado. Y no lo estaba. Por qué el baloncesto es así de maravilloso y así de cruel. Hannah ha hecho 22 puntos y ha sido el más valorado hoy. La derrota de hoy, como todas en este mes loco, debe cicatrizar rápido. El equipo inicia mañana un larguísimo viaje hacia Lituania con el objetivo de cerrar la clasificación por Top16 Eurocup en la pista del Lietkabelis.