Taquicardia pura. Emociones desatadas. Lo que ahora se llama thriller y que toda la vida se ha conocido como partido no apto para cardíacos. Todo esto y mucho más ha tenido la victoria por 91-93 del BC MoraBanc Andorra en la pista del ICL Manresa. Aparte de las consecuencias en forma de grandes esperanzas que abre ganar este partido (ahora el equipo está con 5 victorias y 2 derrotas) la gran noticia del partido del Nou Congost es que el equipo ha sabido sobrevivir a un partido de tremenda exigencia jugado en un ambiente electrizante. Esta capacidad para sobreponerse a los muchos obstáculos que planteó el partido habla claramente de la madurez y ambición del grupo que ahora tiene en sus manos Juan Peñaroya. En el ámbito individual hay que destacar por encima del resto el base francés Andrew Albicy que ha sido quien ha hecho latir el corazón del equipo con 20 de valoración resumidos en 11 puntos y 8 asistencias. También excelente Gio Shermadini con 15 puntos y 6 rebotes. En un rol más secundario, pero con apariciones fundamentales, hay que destacar el trabajo de Navarro, Burjanadze, Walker, Nacho y Jelinek.
El partido comenzó bien para un MoraBanc Andorra acertadísimo desde los 6.75 (ha hecho 6 triples en el 1Q con tres seguidos de Jelinek). Los primeros ventajas han sido siempre visitantes. 0-6, 7-14 serían dos buenos ejemplos. Pero a pesar de dominar al final del 1Q por 23-29, la sensación era que tanta alegría en el juego podía recibir castigo cuando el Manresa endureciera las cosas. Y así ha sido. El arranque del segundo cuarto fue de color local en uno de los muchos giros que ha tenido el partido. Y los de Ibon Navarro han dado la vuelta 33-31 y han puesto en marcha la olla a presión que siempre es el Congost. El MoraBanc buscaba aire para respirar en un partido que se le había puesto desagradable en un santiamén. Y David Navarro y Beqa han sido los responsables del rescate. Todo ha empezado a equilibrar pero los tricolores mostraban que estaban a gusto con el intercambio de golpes. Al descanso 45-49.
Todo por decidir.
El tercer cuarto, por sí solo, ha ofrecido el mejor dibujo de la montaña rusa que ha sido el encuentro. El ICL Manresa ha sido más vertical, más punzante y pareció estar a punto de desguazar los andorranos cuando se fue de 9, 65-56. Peñarroya ha pedido tiempo muerto y en los primeros 20 segundos sólo ha repetido una palabra: calma. Quedaba mucho, una vida. En este momento y con dos triples que ha venido al rescate ha sido David Walker.
Y con la calma recuperada, el 3Q ha acabado 66-67 que tal y como iba era una noticia excelente.
Quedaba un último cuarto que se prometía apasionante. Y lo ha sido. Los manresanos han llevado la pauta durante los primeros 7 minutos del cuarto decisivo. Se han puesto 77-71 y han entrado en la recta final con 84-80. Y en este momento, guiado por un Albicy napoleónico, el MoraBanc Andorra ha puesto una marcha que el Manresa no tenía.
La victoria ha sido mucho más sufrida de lo que podía haber sido por los errores en los tiros libres de los andorranos que sin embargo han hecho un poco más para llevarse la victoria.
El próximo sábado en la BMB, a las 21h, visita de uno de los cocos de los últimos años por MoraBanc Andorra, el Rio Natura Monbús Obradoiro.