Tras la derrota del viernes no resultaba fácil saber cómo estaría hoy el equipo. Por la dureza de los dos partidos contra Alba Berlin (física y mental) y estrictamente por el golpe de quedar eliminados y no jugar la final, el estado del equipo de Ibon Navarro podía parecer, desde fuera, una pequeña incógnita. Y esta es la clave. Desde fuera. A dentro de los jugadores tenían claro que están en un buen momento, no suficiente para eliminar el Alba de Berlín tal vez, pero sí para plantearle un partido a ritmo frenético a un equipo de Euroliga como Herbalife Gran Canaria. Y es que el 99-85 con que ha acabado el partido se puede decir que no hace justicia a lo ocurrido en la pista. Ha sido un partido de más de 20 puntos a favor de los tricolores que han sometido los de Pedro Martínez con ritmo, acierto y mucha convicción. Hoy se han enfrentado dos equipos con dos partidos en las piernas esta misma semana y al final, estos punto de confianza en el que había que hacer ha hecho volar los tricolores mientras iban acumulando diferencias que ya, antes del descanso, dejaban el partido prácticamente resuelto. La intensidad del MoraBanc ha visto que se viera el clásico partido en el que parece que haya más jugadores de un equipo que del otro. La evolución del marcador es un relato exacto del partido 15-9, 29-18, 38-26, 55-35, 70-45, 77-55, 90-70 y 99-85. Y si se mira la valoración entre los dos equipos el tema es aún más claro: 118-91. El Herbalife Gran Canaria venía de apalear sus dos últimos rivales y era un rival temible porque a pesar de su mala temporada en la liga Endesa tiene una plantilla repleta de talento en todas las posiciones y la llegada de Pedro Martínez parecía haber dado otra cara al equipo. Pero hoy les ha pasado por un sobre un tranvía conducido por Dylan Ennis) (28 puntos con 6 de 7 triples), Andrew Albicy (11 asistencias), Moussa (15 puntos Y 8 rebotes) y David Jelínek (15 puntos). Con estas diferencias, ya en el tercer cuarto ha entrado Landing sanas que ha tenido un redebut excelente con 6 puntos y 3 rebotes. Pero más allá de protagonistas hoy la respuesta del equipo, como siempre que ha ganado de este modo, ha sido coral, con muchos jugadores aportando en muchos ámbitos diferentes.
Y por primera vez en muchas crónicas en el último párrafo no leeréis «pero esto no para». Pues sí, la consecuencia de la eliminación europea es que ahora el equipo tendrá más tiempo para preparar el duelo del sábado en la pista del renacido Gipuzkoa Basket, al que muchos daban por muerto y que lleva dos victorias seguidas.