No se ha podido empezar el año como todos queríamos. El MoraBanc Andorra, a pesar de la lucha, ha acabado perdiendo un partido durísimo ante un Hiopos Lleida que ha sido mejor en los momentos decisivos.
Conscientes del partido y del peso de este. Una Bombonera que pintaba espectacular, donde también ha contado con parte de afición burdeos. Un enfrentamiento de alto voltaje donde, sin duda, se ha palpado ese respeto y tensión de este tipo de enfrentamiento desde buen inicio. El MoraBanc se hacía con el primer parcial, por 21-15, donde el gran trabajo defensivo se anteponía al mal porcentaje desde la línea del 6,75 (0 de 5 intentos en el primer cuarto). Las segundas opciones nos daban vida, pero los leridanos veían claro por dónde pasaba hacernos daño: Correr. Los nuestros, sin embargo, a pesar de tener más desgaste por el fondo de armario, aguantaban bien en unos minutos de muy pocos puntos (minuto 15, 27-27). El cambio de criterio arbitral, el cual ha ido cambiando considerablemente de lado a lado durante todo el partido, ahora nos perjudicaba, pero incluso así marcharíamos al descanso por encima. 37-34, y podía haber sido más si no hubiera sido por el malicioso desacierto desde el triple que se ha sufrido hoy.
El paso por los vestuarios era favorable a los visitantes, que aprovechaban el 3/20 en triples de los locales para clavar un parcial de 0-7 que hacía daño (minuto 26, 47-52). En unos minutos donde no se encontraban soluciones y quedábamos expectantes de ver quién daría el paso al frente ha salido el que menos se esperaba: Xavier Castañeda. Incorporado al equipo muy recientemente y mostrando el baloncesto que este chico tiene en las manos. El efecto Castañeda ha levantado a una Bombonera que se encontraba silenciada y apagada, hasta darle la vuelta al marcador llegando al tramo final de cuarto (minuto 29, 61-60). Su última canasta del parcial ha sido señalada con falta antideportiva, y eso ha acabado haciendo que el Hiopos Lleida marchara al último asalto por delante con el 61-64. Sí, los visitantes habían anotado en 10 minutos lo que no habían conseguido en 20 anteriormente: La clave, una vez más, pasaba por ser sólidos detrás. Tocaba poner toda la carne en el asador, y buscando un Artem también castigadísimo por el contacto rival ahora sí era compensada su lucha bajo los aros debido al nuevo giro del criterio arbitral. Ahora, como si fuera un partido diferente, 0-4 en faltas y sumando desde el tiro libre para ir recortando (minuto 32, 63-64). La cosa se iba de cabeza a un final a cara o cruz. Shannon Evans II clavaba el tapón y Aaron Best remataba con un triple, esta acción habría podido ser un punto de inflexión (minuto 33, 66-64), pero los visitantes, desgraciadamente, aguantaban muy bien el golpe y se resarcían notablemente para sentenciar el partido con un parcial de 0-7 que nos dejaba muy tocados (minuto 37, 70-76). Los minutos pasaban, pero la diferencia de 6 puntos parecía un abismo. Porque ellos estaban mejor y se hacían grandes, mientras que los nuestros, fundidos por el esfuerzo, se venían abajo, como la gente que ocupaba su asiento en la Bombonera. El partido finalizaba con el 79-87 en el marcador.
El próximo partido será, en menos de 48 horas, el domingo 4 de enero a las 17:00 horas en el Buesa Arena de Vitoria ante el Baskonia, decimocuarta jornada de la Liga Endesa.
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