La participación en la previa de la Minicopa Endesa siguió punto por punto el guión previsto. Por un lado, el equipo infantil dirigido por Cristian Vegas sufrió deportivamente los efectos de luchar contra equipos de altísimo nivel y también acusó al peaje de competir en un entorno que se asimila mucho al profesional. La toma de contacto con esta situación, totalmente nueva para nuestros jóvenes, siempre termina requiriendo un proceso en cada partido que sumado al nivel y al físico de los rivales hace que el reto sea muy alto. Los resultados de los tres partidos (63-13 contra Estudiantes, 60-10 contra Valencia o 58-66 contra Baskonia) entran dentro de lo que se podía prever. El último en concreto fue una lástima porque los tricolores entraron en el último cuarto ganando de 8 puntos pero en la recta final la victoria se escapó. «La experiencia es extraordinaria por los jugadores» afirma el coordinador de la base Xavier Luque, que añade que «nuestro equipo sufrió fuerza al inicio pero siempre mostró una excelente actitud y perseverancia contra equipos técnicamente de gran nivel y físicamente muy superiores «. Luque también destaca el muy buen grupo que «se hizo entre jugadores y padres» en las instalaciones de la Alquería, en Valencia.