Por muchas vueltas que se le dé y por mucho que la situación sea realmente incómoda, el MoraBanc Andorra debe ponerse las pilas y pensar que le quedan tres partidos en esta fase final excepcional de la Liga Endesa y que el objetivo ahora ya no es dar ninguna campanada sino conseguir acabar la temporada con una sonrisa. Un hecho que la trayectoria del equipo merece sobradamente por cómo lleva trabajando desde el mes de agosto. Pero la realidad es que, con un formato diferente, pero los caramelos oficiales de final de temporada se reparten en este torneo de dos semanas en Valencia y quejarse no sirve absolutamente de nada. Ni siquiera de las bajas, por importantes y decisivas que sean (Moussa y Muesli). El rival mañana será un Casademont Zaragoza (21h30 con Tv en Movistar Deportes, Canal 213 fibra Andorra Telecom) que también ha perdido los dos partidos jugados hasta ahora y que también ha venido al torneo con bajas sensibles. Y el partido es importante para los dos equipos por lo expuesto anteriormente. Por respeto al trabajo hecho hasta ahora hay que hacer un esfuerzo más y tratar de terminar el torneo lo mejor posible. Uno de los dos ganará mañana.

El técnico asistente Paco Vázquez tiene claro que ahora están pesando más en el equipo las cosas malas que las buenas y las hay de las dos. Tenemos que trabajar para hacer crecer las cosas positivas que hacemos «. Para el entrenador «Zaragoza también tiene bajas e intentaremos que este ritmo tan fuerte y fresco que ponen a los partidos no se imponga». Para Clevin Hannah, que también compareció hoy, «tenemos que jugar como un equipo y encontrar la manera de empezar mejor los partidos para poder llegar con opciones». Sobre las bajas Hannah ha dicho que «es evidente que nos faltan dos de nuestros hombres altos que son muy importantes pero esto no puede ser una excusa, tenemos que jugar más duro sobre todo en los inicios de partido». Paco Vázquez admite también que «los rivales nos están atacando mucho en el juego interior por qué saben la carencia que tenemos».