Noche mágica. Alegría alucinante. Momento para recordar. Y recompensa para el alma de aquellas que quien la vive dice sin ningún tipo de problema que «se la merece». En este caso la victoria del Morabanc Andorra contra el Barça de esta noche en la Bombonera se puede decir que ha tenido un punto de justicia poética. Por un lado el 86-84 final describe el gran trabajo de los hombres de Ibon Navarro ante una superpotencia siempre, y ahora aún más porque este Barça 19/20 es un artefacto lujoso preparado y pensado para ganar siempre. Y hoy no ha podido. Los tricolores han sido intensos como nunca mostrando una ambición frenética desde los primeros minutos que se ha visto sobre todo en defensa y en el rebote ofensivo, ampliamente dominado ante un rival no precisamente pequeño. Y todo ello, además, ha ido pasando en un día en el que no ha podido jugar Dejan Musli por un golpe en una costilla. La justicia en este caso llega porque la última jornada ha sido similar, por no decir casi idéntica a aquella de Stan Okoye con el Zaragoza que entró en el último segundo. Hoy el triple forzado de Delaney no ha entrado y la victoria se ha quedado en casa. Y todo el mundo ha respirado porque la remontada azulgrana ha estado cerca pero no hubiera parecido justa (al final siempre lo es …) por el nivel de deseo de los de Ibon Navarro, elogiado por Pesic después del partido y que está recogido en un dato palmario. El Barça se marcha de la Bombonera habiendo valorado más y con mejores porcentajes de tiro de dos y de tres. Y se va así por el hambre con la que ha ido al rebote MoraBanc. Estas segundo mes opciones han sido claves para tener más tiros y poder ganar a pesar de hacer peores porcentajes. La defensa también ha sido clave para provocar 23 pérdidas de balón de los azulgrana.

La evolución del marcador muestra un partido igualado pero a partir del descanso quien ha mandado siempre ha sido el MoraBanc Andorra. 15-7, 20-21, 32-34, 44-40, 52-48, 62-56, 74-70 y 86-84. En la recta final los tricolores han llegado a acumular 10 puntos de ventaja ante un público enloquecido. La sensación es que el Barça volvería y así ha sido con suspense final no apto para cardiacos. Pero la victoria se ha quedado en casa. Un regalo para los aficionados y una dosis de confianza importantísima para el equipo.

El mejor hoy ha sido el equipo entero pero puestos a destacar Moussa valoró 23 con 19 puntos y 7 rebotes. Todorovic ha hecho 17 puntos, los mismos que Jelínek. Los dos aleros han sido claves en la recta final del partido.

Alegría? Mucha. Pero mañana el trabajo continúa porque el miércoles llega el Ratiopharm Ulm y hay que ganar el primer partido en Eurocup.