La visita a la pista del ICL Manresa de este domingo (19h) es un nuevo punto de inflexión en la temporada del MoraBanc Andorra. Las dos salidas que ha tenido el equipo hasta ahora han terminado en derrotas claras. Es totalmente cierto que los adversarios han sido equipos muy superiores como Baskonia o Valencia pero la sensación que dejaron los dos partidos es que el equipo no ofreció el mismo rendimiento que cuando juega en casa. Este sabor, no dulce precisamente, se ha instalado en el equipo que está esperando el siguiente desplazamiento para rendir mejor. Para competir el partido hasta el final. Y esta es la intención de este domingo en una pista dificilísima como la del ICL Manresa, un rival que ya se encargó en pretemporada de pisar hacernos la guitarra en las semifinales de la Liga Catalana en la BMB. Los manresanos llegan al partido tremendamente necesidades porque ahora mismo están últimos con una sola victoria después de haber hecho una grandísima pretemporada.

La opinión generalizada durante la pretemporada era que el Manresa había conseguido formar un grupo muy competitivo esta temporada y, por tanto, no hay que fiarse nada de este mal inicio. En el bando tricolor sigue siendo duda Oliver Stevic que no termina de limpiar de sus molestias en el gemelo de la pierna izquierda y que si termina jugando, seguro que lo hará pocos minutos.

El Morabanc: Un equipo que no quiere correr, quiere volar

Los partidos se pueden ganar o se pueden perder pero esta temporada lo que está claro es que se disfrutan. Y de qué manera. Las estadísticas siempre son útiles pero no son siempre un retrato fiel del juego de un equipo. En este caso seguro que se aproximan para que un análisis del comportamiento hasta ahora del MoraBanc Andorra nos lleva claramente a la conclusión de que estamos ante un equipo que practica un juego vibrante y que quiere que el partido tenga muchos ataques. Los hombres de Peñarroya son el equipo que juega más posesiones por partido y que tira más rápido cuando ataca. La consecuencia de ello es la que hemos vivido en los 4 partidos anteriores a la BMB, el público hay fases del partido que no osa poner el culo en la silla. Literalmente vibra. El MoraBanc Andorra es el equipo que recupera más balones de la liga y es segundo en mates, valoración y porcentaje de acierto en tiros libres. La contrapartida es que es el equipo que pierde más balones y en este apartado entra obviamente la voluntad de jugar deprisa que no va de la mano del control. Los tricolores son el cuarto mejor ataque de la liga pero también la segunda peor defensa en una nueva muestra de cómo jugar rápido y a muchas posesiones te puede premiar o castigar haciendo una lectura fría de la estadística. Este MoraBanc 16/17 es un equipo atrevido y determinado que quiere ganar pero que elige hacerlo dando espectáculo.

Una gran noticia para nuestros aficionados. «Sí, hubo una idea en verano de hacer un equipo agresivo y que presione más el balón pero para el entrenador la idea siempre es adaptarte a los jugadores que tienes y ahora los tenemos para jugar así» explica el técnico Joan Peñarroya, que añade «que es muy temprano todavía para establecer demasiadas conclusiones pero hay que reconocer que es una idea que funciona y el público se lo pasa mejor». El técnico no esconde que «es un baloncesto bonito y dinámico que acaba resultando más bonito para el espectador. Pero al margen de esto es un juego que nos permite ser competitivos». Peñarroya no tiene inconveniente en bajar más al detalle «cuando fichamos un base como Albicy ya sabemos que es un jugador que puede apretar la pelota, David Navarro ya lo conocemos y sabemos lo que puede dar jugando así y a David Jelinek también le va bien jugar así. Aparte de eso, fichamos dos aleros jóvenes a los que jugar así les va muy bien «. En relación al juego interior, el técnico del MoraBanc Andorra expone que «por ejemplo Gio Shermadini, que para algunos podía parecer que tenía que sufrir con este juego, sigue siendo nuestro referente en el juego ofensivo y sabe que después de un rebote defensivo el equipo tiene que volar y lo está haciendo «.

Nueva temporada, nuevos aires y una nueva filosofía de juego que hasta ahora, además, está dando buenos resultados pero que sobre todo es una inversión. Si los aficionados disfrutan un día tras otro, acostumbrarán el paladar al sabor del juego ofensivo y de la voluntad de ir a buscar siempre el partido y no a esperar que el partido te venga a buscar a ti. Abróchense los cinturones que esto irá deprisa pero tranquilos que os dará tiempo a ver el paisaje.