El Bc MoraBanc Andorra marchó ayer con muy mal sabor de boca de la pista del Montakit Fuenlabrada. La derrota fue dura porque se produjo por 23 puntos, 88-65, en la pista de un rival directo pero sobre todo lo peor fue la sensación de no competir a la altura de lo que demandaba el duelo. Aparte, Joan Peñarroya dio en rueda de prensa rango de oficialidad a la pregunta que cada vez más martillea la realidad del equipo: como se explica tanta diferencia entre el rendimiento en la BMB y fuera de casa?

Salvo en el primer cuarto que terminó 17-14, el Fuenlabrada dominó siempre guiado por un sensacional Andy Panko, que acabó el partido con 35 de valoración.

El col • lapso llegó hacia el ecuador del segundo cuarto y con pequeñas fluctuaciones ya no paró. Los triples del Fuenla martilleaban una y otra vez un MoraBanc Andorra frágil y con muchas dudas. 42-28 al descanso.

El tercer cuarto no aportó novedades. Al contrario. Más sal en la herida. Las diferencias se estabilizaron hasta el final en el entorno de los 20 puntos por los locales llegando a flirtear con los 30 en algún momento.

Dentro de la mediocridad predominante siempre queda algún detalle. Ayer Bogra mostró que puede ser el jugador de confianza del juego interior. Hizo 17 puntos con 16 de valoración. Estuvo muy solo y sólo Trias y el siempre correcto Navarro fueron capaces de destacar un poco.

El próximo sábado a las 21, el UCAM Murcia visita la Bombonera en una buena oportunidad de pasar página para los de Peñarroya.

La única nota agradable del partido de ayer en Fuenlabrada fue comprobar el gran afecto que los aficionados locales aún tienen por el director deportivo del MoraBanc Andorra, Francesc Solana, que jugó 5 inolvidables temporadas con el equipo madrileño.